REDESCUBRIENDO: Matrimonio por Imitación.

Por: José Miguel Cuevas Delgadillo

Opinión - 2017/02/03

MATRIMONIO POR IMITACIÓN: ES QUE TODOS LO HACEN ¿Casarse por imitación? Hay personas que lo han hecho. Nadie las presionó, simplemente, COPIARON lo que hacían otras. Vieron que algún buen amigo se casó, y detrás se fueron e hicieron lo mismo. No se preguntaron si tenían vocación matrimonial, si anhelaban criar hijos y vivir como ayuda idónea de sus cónyuges. No se examinaron para ver si era NECESARIO que se casaran por vocación matrimonial. Sus amigas y amigos se empezaron a casar y no podían quedarse atrás. Simplemente imitaron porque en su círculo social, se puso de moda una temporada casarse. ¿Es esto usar el sentido común? ¿La inteligencia, que es un don para tomar decisiones tan importantes? Conozco algunos casos de parejas de novios que después de asistir a una boda y observar que el evento fue agradable dejando una experiencia grata, quisieron casarse para que también su fiesta fuera reconocida por los demás. ¿Estaban preparados para casarse? No, pero la emoción que deja un evento nupcial poco común deslumbró a la joven pareja.

Pero a veces no es por copiar a otros. Existen muchos matrimonios estables ejemplares que son motivo de inspiración para quienes les rodean. Ya sea un matrimonio experimentado, o reciente, se puede observar la armonía en la pareja, la crianza constante de los hijos, y también que sirven con dedicación juntos, esposa y esposo, al prójimo. Es inspiración para muchas verlos está en sus vidas y el matrimonio es evidentemente una fuente de gozo para ambos. En el caso de las mujeres, es natural que las mujeres solteras que contemplan el feliz desarrollo de tales matrimonios, lleguen a desear casarse para poder vivir así. Para que esas parejas funcionen adecuadamente, hay cosas que a simple vista no se pueden ver. No fue que sólo por casarse todo se dio en automático. Seguramente la mujer supo escoger a un candidato adecuado, y se conocía bien a sí misma. Lo mismo él. Y siempre que veas un matrimonio estable y sólido, debes saber que cada uno de ellos, antes de casarse, ya era una persona emocionalmente estable. Cuando veas un matrimonio sólido lleno de vida y piedad, no pienses que cuando tú te cases, automáticamente vas a tener uno idéntico. O que tus hijos vayan a tener la misma experiencia matrimonial que has tenido tú como adulto. Cada persona es diferente

Si eres joven y deseas casarte sólo porque quieres lo que otros tienen, tu motivación es equivocada de inicio. Sin duda, los matrimonios ejemplares están para servirnos de ejemplo e inspiración; pero no te apresures a casarte con cualquier persona, escoge bien. Y que tu motivación sea, no obtener la felicidad ajena, sino servir a tu cónyuge. Cuantas personas se casan pensando que una vez que lo hagan sentaran cabeza y cambiaran de estilo de vida: dejarán de ser ebrios, se harán trabajadores, etc. Sí existen algunos casos en donde puede llegar a suceder; pero no es la regla. En la práctica, todos deberíamos prepararnos para ser cónyuges adecuados y para ser padres ejemplares; sin embargo, nuestra penosa realidad es que creemos que el aprendizaje más efectivo es el experimental. Así, esperamos sufrir las consecuencias de una mala decisión para experimentar lo que sucede, y entonces sí, como ya lo viví, lo sentí, ya aprendí. Pero no en todos los casos debemos esperar a experimentar algo para aprender, existe la posibilidad de hacerlo antes de sufrir las consecuencias. O también, aprender las amargas experiencias ajenas y tratar de que no las repita en mi propia vida. Hasta la próxima. Orientador y Conferencista. Consultas Celular 311 136 89 86.

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