LOS JORNALEROS DE SAN QUINTÍN EN TEPIC

POR: MIGUEL GONZÁLEZ IBARRA

Opinión - 2017/03/13

Son el proletariado nacional. Representan a los trabajadores mexicanos, de norte a sur, de este a oeste; desde el Río Bravo hasta los límites con Guatemala, en la América Central, y, desde el Golfo, hasta el Océano Pacífico.

¿Quiénes? Los Jornaleros de San Quintín. Van en caravana. Llegaron a Tepic, partiendo de Ensenada y su destino es la ciudad de México, donde informarán, denunciarán y hablarán con el gobierno, defendiendo no solamente a ochenta mil de su región, sino a todos los trabajadores mexicanos. Ellos viven una real esclavitud.

VANGUARDIA

Por dónde pasan, forjan conciencia. Siembran la semilla de la libertad. Eso ocurrió en la capital nayarita. Nuestro pueblo estuvo presto a recibirlos. Las personas que participamos en su larga marcha sobre las avenidas Insurgentes y México y en el mítin frente a Palacio, representamos dignamente a millón y medio, que aquí soñamos..y creamos.

Qué orgullo, qué satisfacción, qué placer, haber convivido con éstos trabajadores que están y van a la vanguardia de lo que ya viene.

Su lucha es nacional. Reivindicativa, sí, pero, igual, histórica, al abanderar la patria nueva, negación de ésta, la patria vieja, la que estamos viviendo y padeciendo, la que no resolvió las necesidades nacionales ni las sociales, la del capitalismo salvaje, la de los monopolios globales, la de las élites, la de los oligarcas, la de la barbarie como lo definió Fidel (el inconmensurable líder de América y el mundo), igual a decir que vivimos en la prehistoria.

REVOLUCIÓN

Por aquí pasaron. Por aquí los vieron. Por aquí estuvieron. Marchamos con ellos. Los escuchamos. Cuanta fuerza, no sólo física, también intelectual, teórica, cargada de filosofía, para exponer como cátedra o conferencia magistral en la mejor universidad del orbe. Sus discursos son de clase mundial. Conceptos que dirigen la revolución proletaria en la tierra, no solamente en las regiones o a nivel de México o Baja California. En los Jornaleros de San Quintín, que por Tepic pasaron, estaba la reencarnación de los obreros de Bellavista de 1905, que desafiaron a la dictadura y figuraron en la historia nacional como la cuna de la revolución villista. Justo, es lo que son el movimiento de los Jornaleros de San Quintín, una especie de cuna de la revolución que viene, que ya está, que ya prendió, y, que, será: la revolución de los trabajadores mexicanos.

Ellos dicen las cosas como son. Sin rodeos. No le dan vueltas. No le sacan cañas al tercio. Los Jornaleros de San Quintín son valientes, muy valientes, siguen los pasos del Gran General, el Jefe de la División del Norte, Doroteo Arango, el nombre de pila.

MEXICANOS

Su líder, es la voz de 80 mil trabajadores agrícolas del Valle de San Quintín, que se rebelaron al poder de los monopolios. Saludaron aquí a sus compañeros aguedistas que, igual, están insurreccionados contra el patrón, apostados frente a la sede del Poder Ejecutivo nayaritense, desde hace 18 meses.

Están en la estrategia de contribuir a unir todos los movimientos sociales del país, cuando exclaman ni una lucha aislada más y se pronuncian por caminar juntos al lado de todos los seres que nos proponemos salvar a la patria, porque somos uno solo, no veamos la diferencia entre nosotros, ya que, si bien, somos pueblos originarios, somos mexicanos, en palabras de los sanquintinenses.

Los Jornaleros de aquel enorme y potencial valle, entrelazan sabiamente lo inmediato con lo histórico, al pronunciarse por una patria nueva y un futuro mejor para nuestros hijos, concientes que este objetivo tiene que ver con el rompimiento de las actuales estructuras y la edificación de las que alumbran, más superiores, enfatizando, por añadidura, que la marcha caravana, levanta la justa petición de un SALARIO DIGNO, exigiendo la tarifa promedio de trescientos pesos diarios, a nivel nacional.

UNIDAD

Los marchistas de San Quintín, en cuyo admirable contingente destaca la presencia de la mujer obrera, saben que el Poder Legislativo nacional, no está de su lado, razón por la que, sin ambages, llaman holgazanes a los diputados federales, pues, en su discurso, narran que al despertar de cada parlamentario por la mañana, preguntan qué zapatos, qué corbata les irá para verse bien, o preocupados por la tarjeta bancaria para sus bebés que, en muchos casos, cometen tropelías, pero, eso sí, para nosotros los obreros agrícolas, nada; dicen que 80 pesos diarios de salario, son suficientes para que vivamos al lado de nuestras familias. Y, para acabarla, éstos legisladores, acuerdan el gasolinazo, el aumento de las tarifas eléctricas y ochocientos pesos el tanque de gas, allá en su zona, en Baja California, frontera con el país imperial del norte.

Ochenta pesos diarios de salario, no alcanzan para nada, remata su gran líder.

La caravana salió el cuatro de marzo pasado de San Quintín. Tepic la recibió el día once, con las campanas al vuelo. La jornada termina el 17 de este mismo mes en la ciudad de México, con la estrategia muy correcta de lanzar el llamamiento a la unidad de todos los mexicanos, reconociendo el papel que la CNTE -con sus dignos maestros- juega en el contexto de las luchas sociales y de masas que se libran en todas los puntos geográficos de la extensa nación mexicana.

TRIUNFARÁN

Los obreros agrícolas del Valle de San Quintín, le dan de comer a un segmento muy importante de la humanidad. Pizcan fresa, zarzamora, chícharos, calabaza, cebolla, siendo ejemplo para el mundo, como fuerza laboral y, todavía, así, las empresas monopolistas globales asentadas en ese espacio, tienen el descaro de llamarlos guevones. ¡Por favor! ¡Cuánta desfachatez! Éstos neoliberales, están fuera de la realidad.

Los imperialistas-esclavistas de San Quintín, terminarán derrotados. La lucha de éstos obreros agrícolas, triunfará. Sus demandas de: trescientos pesos diarios como salario mínimo para dar de comer a sus hijos, aguinaldo, vacaciones, prima vacacional, reparto de utilidades, descanso, días festivos, séptimo día y seguridad en su jornada, así como el derecho a la huelga, serán reconocidas, tarde que temprano o más temprano que tarde. Son puntos de una agenda que está en la vida de la república, desde hace más de cuatro décadas.

AUTOSUFICIENCIA

Son como Zapata. No se cansan de tocar puertas. Se han especializado en la gestión. Ello, muy a pesar que nadie quiere hacer valer nuestros derechos, por el momento. Aunque, conocedores de la historia, saben que la causa del Caudillo del Sur, en la etapa de la destrucción del feudalismo en México, se alcanzó triunfante, al crear el poderoso sistema ejidal de la república, que fue capaz de darle de comer a la nación entera, logrando la autosuficiencia alimentaria, hoy perdida.

Concientes que no cuentan con la protección del gobierno, los obreros agrícolas de San Quintín, lanzan la letanía: a nosotros, que dios nos proteja, por eso, invitan a todos los jornaleros y jornaleras de México a la lucha, resumiéndola en la petición histórica POR UN SALARIO DIGNO, para lo cual, llaman a dejar de trabajar, es decir, a la HUELGA NACIONAL, de todos los obreros agrícolas del país, el próximo 17 de marzo, que ondee la bandera rojinegra en toda la geografía de la república, incluyendo a los miles de trabajadores del sector, de Nayarit.

PROHIBIDO

En la interpretación de una diputada federal del PRI, los obreros agrícolas no tienen derecho a enfermarse, porque ésta integrante del parlamento mexicano, propuso una iniciativa, referida a que al presentarse problemas de salud en éstos trabajadores, se les debe pagar la mitad de su salario, por lo que, ellos contestan contundentemente:

-¡Qué poca madre la de esta diputada! Ahora tenemos prohibido enfermarnos.

SUTSEM

De ahí que la marcha caravana de los obreros agrícolas del Valle de San Quintín, a su paso por Tepic, refrenda la estrategia y táctica de combate, que ni una lucha aislada más. Los trabajadores mexicanos deben caminar juntos, nunca separados, exactamente, tal y como lo hizo el pueblo bajacaliforniano, que echó para abajo la ley kikoísta que privatizó el agua en aquel estado norteño, durante solamente treinta días, por lo que, aseguraron, el problema del SUTSEM nayarita, será planteado también, como una de sus demandas, ante las autoridades federales, por llevar éstos ya más de un año, cuyo conflicto laboral, se materializa en el plantón permanente frente a Palacio de Gobierno, entregando así, éstos peregrinos por los derechos laborales, su desinteresada generosidad y fraterna solidaridad:

-El problema del SUTSEM, es también de nosotros.

El líder, de nombre también Fidel, termina su brillante alocución en Tepic, debajo del candente sol, con el grito, que es el de todos sus compañeros, los obreros agrícolas del Valle de San Quintín, que a los aguedistas les supo y cayó de perlas:

-¡¡¡Ni un paso atrás!!!

-¡¡¡Gobierno y patrón, el mismo ladrón!!!

Cartones