Náuseas y vómitos asociados al cáncer: ¿cómo controlarlos mejor?

Mujer y Familia - 2017/03/15

*Las náuseas y los vómitos son frecuentes y temidos por los enfermos de cáncer. Aunque, por lo general, suelen estar asociados a los tratamientos, pueden deberse a la propia enfermedad y, en ocasiones, a la aprensión del paciente. Prevenir y tratar estos síntomas, peligrosos desde el punto de vista nutritivo y de hidratación, es importante para preservar mejor la calidad de vida.

Agencias/Crítica.

La náusea es una sensación subjetiva muy desagradable que en los enfermos de cáncer suele preceder a los vómitos. Es posible prevenir y tratar estos síntomas y evitar así una malnutrición o deshidratación, que podrían poner aún más en peligro el estado de salud tanto físico como psicológico.

Aunque no se hayan averiguado completamente los mecanismos de las náuseas y los vómitos, se han hecho progresos en este campo. Así, se sabe que estos síntomas están controlados por el centro del vómito y otras zonas situadas en el encéfalo, pero también por la estimulación o irritación de los nervios periféricos, sobre todo, en el área del tubo digestivo. Hoy en día existen soluciones para controlar mejor los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer.

Las causas de las náuseas y los vómitos asociados al cáncer

Las náuseas y vómitos son frecuentes en los enfermos de cáncer. Estos pueden estar provocados:

En la mayoría de los casos, por tratamientos contra el cáncer, especialmente quimioterapia. Algunos medicamentos de la quimioterapia tienen una gran relación con estos síntomas como, por ejemplo, el cisplatino, el endoxán, las antraciclinas y la caryolisina, entre otros.

Por la radioterapia, sobre todo en las zonas del cerebro, el estómago y el abdomen.

Por el propio cáncer, especialmente cánceres del tubo digestivo (esófago, estómago, colon, recto), de hígado, de las vías biliares o de páncreas.

Además, se han identificado otras causas de las náuseas y los vómitos, como pueden ser los estados de aprensión; el consumo de medicamentos contra el dolor, en particular los opioides; la anestesia en caso de cirugía; los desequilibrios de la hidratación; el estreñimiento y la oclusión intestinal.

Los diferentes tipos de náuseas y vómitos

Sea cual sea la causa, los vómitos pueden ser de diferentes tipos:

Náuseas y vómitos agudos. En general, aparecen entre unos minutos y unas horas después del tratamiento (quimioterapia o radioterapia) y suelen desaparecer a las 24 horas.

Náuseas y vómitos retardados. Se manifiestan más de 24 horas después del tratamiento y, en muchos casos, pueden durar hasta una semana.

Náuseas y vómitos de anticipación o anticipatorios. Se pueden manifestar náuseas o incluso vómitos en el paciente a su llegada al hospital, antes de empezar el tratamiento. Mientras dura el tratamiento, sobre todo en caso de quimioterapia, algunas personas pueden estar ansiosas antes o después de casa sesión. Esta ansiedad será la que provoque los síntomas.

Cáncer: ¿cómo limitar las náuseas y los vómitos?

El tratamiento dependerá del tipo de náusea o vómito. Existen tratamientos medicamentosos y no medicamentosos. Estos últimos se proponen y utilizan cada vez más en los centros de atención contra el cáncer por equipos pluridisciplinares.

Tratamientos medicamentosos

Entre los tratamientos medicamentosos, las náuseas y vómitos agudos pueden ser tratados preventivamente mediante la administración de medicamentos antieméticos, como los antagonistas del receptor 5-HT3 a la serotonina o la metoclopramida. Otros medicamentos como los corticoides, administrados al mismo tiempo que el tratamiento contra el cáncer, también previenen las náuseas y los vómitos. En cambio, los vómitos retardados son más difíciles de controlar y los médicos suelen asociar tratamientos medicamentosos y no medicamentosos. Para las náuseas y vómitos anticipatorios pueden resultar útiles los medicamentos ansiolíticos combinados con otros métodos, como la relajación o la autohipnosis.

Pero ¡cuidado! Los medicamentos contras las náuseas y vómitos podrían tener efectos secundarios. No los tomes sin receta médica. Coméntaselo a tu médico o pídelos durante tu próxima visita al centro que sigue tu caso.

Medicinas complementarias

Cada vez hay más centros especializados que proponen medicinas complementarias, también llamadas medicinas suaves, en el cuidado multidisciplinar de los casos de cáncer. Sin embargo, hay que ser cautelosos con los tratamientos milagro, no probados científicamente y, en particular, aquellos que reivindican poder reemplazar los tratamientos medicamentosos. En lo que respecta a las terapias complementarias para luchar o mejorar las náuseas o vómitos, he aquí una lista no exhaustiva de las terapias propuestas:

Enfoques psicológicos como el arteterapia, la musicoterapia, la risoterapia.

La acupuntura y la auriculoterapia.

La fitoterapia, pero nunca sin la opinión de un médico, ya que las plantas también pueden tener efectos secundarios.

La homeotaía.

La hipnosis, la relajación y la sofrología.

La reflexología.

La osteopatía, los masajes.

La meditación, el yoga.

El biofeedback

Si te interesa alguno de estos enfoques, infórmate en tu centro para ver si los ofrecen.

Trucos para combatir las náuseas y los vómitos

Numerosos institutos, asociaciones y obras proponen varios consejos y trucos para reducir, combatir y calmar las náuseas y los vómitos, ya estén asociados al cáncer, a los tratamientos o sean anticipatorios. He aquí algunos trucos:

- Identifica los alimentos que más te gustan y evita los que te resultan desagradables, teniendo en cuenta que los tratamientos pueden modificar su sabor.

- Opta por 5 o 6 comidas ligeras al día en lugar de 3 comidas copiosas.

- Permanece sentada/o durante 30 minutos después de las comidas. Si no puedes, acuéstate sobre el costado derecho para favorecer el vaciado gástrico.

- No comas a la fuerza si tienes náuseas. Espera a que se pase esa sensación antes de comer alimentos en pequeñas cantidades y a temperatura ambiente.

- Deja algunas galletitas saldadas o un trozo de pan en la mesilla de noche. Comerlos puede calmar las náuseas nocturnas.

- Evita los alimentos dulces o demasiado salados, grasos o de olor fuerte y opta por alimentos frescos, agradables al olor y al paladar. Los caramelos de limón y menta pueden ser útiles y hacer las veces de un pequeño postre.

- Bebe mucho, sobre todo agua o zumos naturales, bebiendo siempre muy despacio.

- Evita los refrescos. En cambio, pueden ser útiles el agua con gas y las bebidas que contienen minerales (aguas minerales sin burbujas).

- Descansa después de las comidas y duerme, al menos, una pequeña siesta al día. Escucha música relajante.

- Sé constante y minucioso con los cuidados de la boca y, en caso de lesión, consulta rápidamente a tu médico.

- Evita comer justo antes y después del tratamiento.

El conjunto de estos cuidados te ayudará a llevar mejor las náuseas y los vómitos, ya estén asociados al cáncer, a la quimioterapia o radioterapia, o a tus emociones...

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