Fiscal Veytia asunto de seguridad nacional

Por: Olegario Zamudio Quezada

Opinión - 2017/04/03

Corría el año de 1989, terminamos de vivir el proceso electoral Michoacano y fuimos invitados a volar a Costa Rica ahí nos paró el ejército gringo, los güeros habían invadido PANAMA para arrestar al General Noriega, un juez le había girado una muy inteligente orden de aprensión por narcotráfico, orden que coincidió con el final de los tiempos del tratado del Canal de PANAMA.

Las instituciones de inteligencia de los EEUU consideran, que el narco esta inmiscuido en los diferentes estratos del gobierno de México, desde la presidencia de la república y su gabinete, los ejércitos, gobiernos de los estados, ayuntamientos y en suma, casi todas las fuerzas armadas, eso piensan los güeros.

El comercio del narco en los EEUU según el recién nombrado presidente, deja un déficit a ese país de setenta mil millones de dólares anuales, es decir dinero que se fuga de ese país, así como el dinero que se fuga de nuestro Nayarit por andar comprando en los OXXXO de Monterrey.

Por este motivo, el güerito quiere poner un muro y no para evitar que ingrese Don Pánfilo que va de mojado, quiere poner el muro para evitar tanta pinche salida de dinero por tanta compra-venta de droga y hasta autorizaron sembrar mariguana en los EEUU, para que el dinero se quede ahí, con ellos.

Con la detención del actual Fiscal General del Estado de Nayarit Edgar Veytia, se perfila un conflicto de soberanía nacional, se configura la intromisión en los asuntos internos de México, con esta detención se le envía un mensaje a los fiscales y gobernadores del país, en el dicho de que mi juez del condado puede girarle orden de aprensión al que se ponga picudo y cabrón, esto de cara a la sucesión presidencial mexicana.

Es como si cuando nuestro dilecto amigo el Emiliano Zapata (Zapatita) siendo juez de Xalisquillo, le habría girado orden de aprensión a todos los gobernadores gringos fronterizos, esto por tener dos testigos protegidos que los señalan de mañosos, de mascar tuercas y de sentarse en cuclillas para hacer Chi.

Ni el Nazi Jaime Tapia fue narco, ni Edgar Veytia es narcotraficantes, confío en que este último saldrá libre y lograra demostrar su inocencia. Un par de ocasiones, le asegure que algún día alguien específico, me preguntaría por su condición humana, cuando me lo pregunten sin titubeo diré que eres hombre bueno, porque me consta a través de tu servicio y de la amistad que hemos cultivado.

Creo que nunca quiso entender o quizás sí, solo se mostraba reservado. Ahora los obtusos felices y sin entender la intención gringa, piden la salida del gobernador, luego pedirán la caída de las autoridades de Jalisco y luego las de Colima, las de Michoacán y así como primavera árabe recorrerán el país hasta desmantelarlo todo con un solo juez de un condado gringo.

Cuando el Edgar incursionó en la procuración de la justicia ya existían los cárteles de la droga, secuestros, asesinatos, abusos, dejar claro pues que el hábito no hace al monje, reconocerle que fue él quien trajo la tranquilidad y la paz que vivimos, una ocasión por la madrugada tres amigos caminábamos despacio y platicábamos por la avenida México, cuando una camioneta con vidrios polarizados nos tapó el paso.

Al bajar el vidrio descubrí que era el Fiscal, le dije en simple: Hermano mira la hora que es y tú trabajando, de seguro te pagan un chingo de dinero, me contesto, trabajamos mucho para que tú y tus amigos puedan andar caminando tranquilos en la madrugada sin ningún peligro, con las manos metidas en las bolsas del pantalón. Enseguida dio marcha a su auto y se marchó sonriendo haciéndonos la V de la victoria

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