LA VENEZOLANA, UNA REVOLUCIÓN QUE SABE DEFENDERSE

POR: MIGUEL GONZÁLEZ IBARRA

Opinión - 2017/04/03

La decisión tomada por el gobierno democrático de Venezuela, nos dice que la Bolivariana, es una Revolución que sabe defenderse, tal y como lo ha sido, la Revolución Cubana.

Al desconocer el parlamento, vía Tribunal Superior de Justicia, la dirección de la Revolución Bolivariana, liderada por el Presidente Maduro, está resolviendo una medida estratégica, a favor del proceso arrancado hace dieciocho años, por el Comandante Eterno, Hugo Chávez Frías.

Revolución que no se defiende, está muerta, es inexistente, o más temprano que tarde, desaparece. Exactamente es lo que decidieron los líderes de la Revolución Bolivariana de Venezuela, acatando, cien por ciento, a todo lo que da, la línea leninista, revolucionaria, fidelista, cheguevarista, al tiempo que democrática, porque democracia que no salvaguarda el interés del pueblo, definitivamente, no es democracia.

El vocero del imperio en la OEA, Almagro, anda que no lo calienta ni el sol, camina como mayate contra la luz. No le salieron las cuentas, ni a él, ni a sus patrones.

Todos los pueblos del continente, incluyendo los pueblos norteamericano y canadiense, están con la Revolución Chavista. Todos los pueblos de la tierra, apoyan con todo, el proceso político histórico, conducido por la valentía del Presidente Maduro y el Partido Socialista Unido de Venezuela (el famoso PSUV).

El pueblo mexicano es absoluta y completamente solidario con la Revolución de Venezuela, que defiende el interés nacional, estrechamente vinculado al interés social del pueblo trabajador, que es, lo que en poco tiempo, haremos aquí, en nuestro querido país.

Defender a Venezuela es defender a México. Defender a Venezuela y México, es defender a todos los pueblos de nuestra América.

En el caso de Venezuela, no podemos andar con medias tasas. O estás con la Revolución o estás a favor del imperio y la derecha. Nosotros, el pueblo de México, estamos con la Revolución, porque es el camino de nuestros pueblos. El imperio no duerme ni perdona. Nosostros, los pueblos, ni estamos dormidos, ni tampoco, somos ingenuos, aunque, somos implacables en el combate pero muy generosos en la victoria, tal y como lo son, las revoluciones de verdad.

En Venezuela nos la estamos jugando, todos. Cómo, igual, del mismo modo, nos la estamos jugando el próximo domingo en El Ecuador, dónde se decide la Presidencia de la República. Allí, en éste país, o gobierna el imperio y Trump, o continúa la Revolución Ciudadana, emprendida por el Presidente Correa y, ahora, de alzarse con la victoria popular, Lenin Moreno, el abanderado de Alianza País, el partido gobernante y que está adelante en las preferencias de los ecuatorianos.

Tanto Venezuela como El Ecuador, forman parte de la revolución de América Latina, en marcha. Ambos países tienen buenos conductores. Maduro y Correa han sido geniales estrategas. Han dirigido con maestría los dos procesos.

Por lo pronto, los venezolanos, decidieron un acto histórico, al disolver la Asamblea Nacional y tomar la ruta trazada por Chávez, fiel interprete de los sentimientos y anhelos del pueblo venezolano.

El imperio llora, vocifera, sangra por la herida. Los pueblos de nuestra América y del mundo, estamos felices.

Los dirigentes de la revolución, el principal de ellos, el Presidente Maduro, al tomar la medida que comentamos, sigue al pié de la letra los principios leninistas, referidos a que la revolución debe saber defenderse.

Exactamente, es lo que están haciendo los venezolanos, defender su Revolución, al precio que sea necesario, tal y como lo dijo Chávez, hermano del Comandante Eterno, en el Seminario Internacional celebrado en la ciudad de México, hace días.

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