REDESCUBRIENDO: Cómo Vencer el Miedo.

Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.

Opinión - 2017/04/03

La entrega de hoy tiene que ver con un tema muy interesante y común: el miedo. El sentimiento asociado al miedo es una característica fisiológica que debemos comprender con precisión para poderlo controlar. Pero ¿qué es miedo? El concepto de miedo es definido de la siguiente forma en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: (Del lat. metus). Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Recelo o aprensión que alguno tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. De esta definición podemos extraer que el miedo modifica nuestra forma de ser, ya sea por algo interior o exterior, real o imaginario. Según argumenta el Diccionario Oxford de la Mente, las causas principales del miedo son: exposición a una estimulación traumática, exposición repetida a sentimientos de temor, observación directa o indirecta de personas que muestran miedo y recepción de información que lo provoca. El miedo existe, sí; a veces tenemos miedo y no sabemos por qué. Hay situaciones que no justifican la aparición de este mecanismo de defensa, cuando hay situaciones que no sabemos por qué nos provocan miedo, la ansiedad sale de su cauce normal y se transforma en fobias que paralizan al ser humano. La teoría del temor preparada por Martin Seligman sostiene que es más fácil aprender unos temores que otros. Él cree que el ser humano desarrolla con facilidad temores a ciertos animales como serpientes y arañas; aunque es más probable que objetos más comunes causen dolor o daño como un martillo o un enchufe, es menos probable que se desarrollen fobias por esos objetos que por las arañas o serpientes. Hay cuatro componentes básicos de los que consta el miedo: lo que experimentamos, los cambios fisiológicos, las expresiones directamente observables del miedo y los intentos de evitar ciertas situaciones o escapar de ellas. Las consecuencias del miedo pueden ser muy diversas, pero una exposición repetida a los estímulos que causan miedo puede provocar cambios duraderos en la conducta, los sentimientos y el funcionamiento psico-fisiológico de las personas. Existen soluciones para corregir los miedos, algunos métodos psicológicos enfocados a reducir el miedo directamente y los que tratan de modificar causas comunes.

Según la Organización Mundial de la Salud, 20% de la población mundial sufre o sufrirá un trastorno de ansiedad. La ansiedad es un trastorno que avanza junto con los cambios tecnológicos y sociales; pero que también puede tener causas genéticas. La noción de peligro forma parte de nuestra vida y habla de nuestro grado de socialización; a partir de los 15 meses al niño se le empieza a imponer una serie de límites para su seguridad. El miedo a lo que pueda ocurrir funciona entonces como previsor y sistema de alarma ante los peligros reales y justificados. Cuando el miedo es tan intenso que nos impide llevar una vida normal, entonces se trasforma en un trastorno denominado fobia. El miedo que se experimenta es objetivo, está perfectamente justificado y nos protege de una serie de peligros. En cambio, la fobia suele manifestarse cuando experimentamos obsesión ante objetos, situaciones o incluso sensaciones que la persona reconoce como absurdas e injustificadas; sin embargo no puede enfrentar. Las personas fóbicas se dividen en los que se esconden por el miedo extraordinariamente intenso a una situación específica y los que manifiestan miedo extraordinariamente intenso en numerosas situaciones, que a menudo, son difíciles de especificar. Cuando una persona está muy asustada de algo que no produce especial miedo a los demás es porque el objeto o la situación en cuestión han quedado asociados en su mente con algún temor. En ocasiones las personas que han tenido accidentes automovilísticos severos sienten miedo cuando manejan su vehículo o van de pasajeros, porque tiene recuerdos de aquél accidente y sabe lo peligroso que puede ser. En este caso, el miedo tiene un fundamento objetivo basado en la experiencia y funge como un sistema preventivo y defensivo. Seguiremos en el tema. Conferencista y Terapeuta Familiar. Consultas Celular 311 136 89 86.

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