Trauma en la adolescencia aumentaría el riesgo de depresión en la menopausia

Mujer y Familia - 2017/04/05

*Algunos eventos traumáticos y estresantes podrían dejar una huella más profunda de lo que se cree. Al menos eso es lo que señala un nuevo estudio.
Agencias/Crítica.
El estudio, publicado en la revista científica Journal of Clinical Psychiatry, indica que la depresión sería habitual durante estos años de mitad de la vida, un periodo al que se le conoce como perimenopausia.
“Nuestros resultados muestran que las mujeres que experimentan al menos dos eventos adversos durante sus años formativos (tanto si fue un abuso, negligencia o algún tipo de disfunción familiar) tienen más del doble de probabilidades de sufrir de depresión en la perimenopausia y la menopausia, que las mujeres que experimentaron esos eventos estresantes en un momento posterior de su vida, o ninguno en lo absoluto”.
Así lo indicó la autora principal del estudio, la doctora Neill Epperson, directora del Centro Penn de Bienestar Mental de las Mujeres de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, en un comunicado retomado por HealthDay.
Y agregó: “Esto sugiere que los eventos estresantes que suceden en un momento temprano de la vida no solo tienen efectos significativos y a largo plazo en el desarrollo y la función de las regiones del cerebro responsables de las emociones, el estado de ánimo y la memoria, sino que el momento en que ocurrió el evento podría ser igual de importante”.
Menopausia y depresión
Según señala el Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos (NIMH, por sus siglas en inglés), los cambios hormonales aumentan durante la transición entre la premenopausia y la menopausia.
“Aunque algunas mujeres pueden entrar en la menopausia sin problemas de estado de ánimo, otras tienen mayor riesgo de padecer depresión. Esto parece ocurrir incluso entre las mujeres que no tienen antecedentes de depresión”, señala.
La investigación trabajó con alrededor de 250 mujeres de entre 35 y 47 años, con quienes se hizo un seguimiento durante 16 años.
Cerca del 22% fueron diagnosticadas con depresión mayor antes de la perimenopausia. Y casi 21% recibieron su primer diagnóstico de depresión mayor durante la perimenopausia.
En los resultados, se encontró que las mujeres que sufrieron dos o más incidentes traumáticos y estresantes (como el abuso emocional, la separación o divorcio de los padres, o vivir con una persona adicta al alcohol o a otras sustancias) en su adolescencia tenían 2.3 veces más probabilidades de recibir su primer diagnóstico de depresión mayor durante la perimenopausia, en comparación con las que no sufrieron este episodio durante la adolescencia.
Por ello, el estudio sugiere ahora la necesidad de investigar más a fondo los efectos cerebrales a largo plazo de sucesos ocurridos en la niñez y adolescencia, sobre todo en los años de la pubertad.

Cartones