PALESTRA

Por Gilberto Cervantes Rivera, poeta de Cucharas

Opinión - 2017/04/18

 El  Sr. Roberto Sandoval Castañeda, gobernador de Nayarit, está frente a la inmejorable oportunidad de corregir los agravios y abusos cometidos por su Fiscal General Edgar Veitia, el cual continúa procesado en los Estados Unidos por delitos contra la salud en su modalidad de siembra y tráfico de enervantes. Los gringos no lo agarraron por presunciones, investigaron sus movimientos y tras agarrarlo en la maroma, lo encerraron en una cárcel de San Diego, California, y ya lo juzga un juez de Nueva York. Si sale o no sale de esta, Veitia no regresa al puesto que detentó casi seis años y que tenía proyectado seguir otros nueve, gracias a su gran amigo Jorge Segura López, presidente del Congreso Local.  La misma gente dice que Veitia agarró parejo, robaba y extorsionaba ricos, clase media y pobres de a tiro, los cuales conseguían prestado para no ser perjudicados por el presunto narco fiscal. Ese habría sido su peor error, meterse con la gente jodida, pudo haber robado a los ricos y no hubiera pasado gran cosa, pero le ganó la ambición, despojó a las grandes mayorías y en el pecado lleva la penitencia, obra la justicia divina; seguramente ganó muchísimo dinero, una cantidad que no me atrevo a escribir, sin embargo, ese  dinero no se quedó en Nayarit, pues durante su infausto reinado, los comerciantes se quejaban por la falta de circulante; todo se iba para afuera, nada quedaba en nuestra entidad. ¿A cuanta gente perjudicó el presunto narco fiscal?, puede saberse si el gobernador Sandoval abre la Caja de Pandora, para que salgan a la superficie, las medias verdades, las verdades a medias y las verdades de lo que hizo el Licenciado Edgar Veitia con un estado que vivió días, semanas, meses y años aterrorizado por este señor que de  no tener nada, levantó un imperio donde solo sus chicharrones tronaban. Nada le era ajeno al presunto narco fiscal, para todo tenía opinión y siempre tenía la última palabra; a una orden suya salían de la cárcel presos comunes y del orden federal, pretendió arreglarse con los candidatos al gobierno del estado, donde desfilaban los achichincles de estos, para recoger instrucciones y hasta vales de gasolina. Secreto a voces que en el PRI, impuso un número aún no determinado de candidatos, el proyecto iba en grande, pero cometió un grave error, meterse con la gente jodida; eso no lo perdona Dios desde que la Tierra es Tierra; por ello han caído imperios más poderosos que el impuesto en Nayarit por Edgar Veitia; no hay mal que dure cien años. Si en Estados Unidos lo juzgan por delitos contra la salud, justo es que también aquí en su patria chica, se le investiguen los secretos a voces, todo eso que la gente normal no se atrevía a denunciar por temor a ser levantado, encarcelado e incluso asesinado. Si lo juzgan allá también que lo juzguen aquí las instancias correspondientes como la PGR, la SIEDO y el CISEN; de nada sirve que se hagan de la vista gorda, la bola de nieve va creciendo, la gente pregunta, los agraviados exigen justicia, como en Fuente Ovejuna gritando justicia todos a la una. El gobernador Sandoval asegura que él no sabía lo que andaba haciendo su Fiscal y  cuando tuvo en su poder 25 denuncias por abusos en la procuración de justicia, citó a conferencia de prensa y se atrevió a publicitarlo, no tuvo miedo; ante los hechos consumados, Sandoval está obligado a continuar con aquello que quiso hacer en su momento, para que quede muy claro que él nada tuvo ni tiene que ver con su Fiscal delincuente y que desde luego le interesa que la gente, su gente, quede conforme cuando le regresen un bien robado  o cuando se den a conocer los pormenores de tantos levantones, secuestros y cosas peores ordenadas por El Diablo. Que la población esté informada de lo que este señor Licenciado Veitia hacía, amparado en un poder omnímodo que no permitía ni la más mínima de las críticas, con el riesgo de sufrir las consecuencias. Roberto, el presunto narco fiscal ya está siendo juzgado por los hombres de la ley en Estados Unidos, pero aquí en México parece gozar de impunidad, no caigamos en tácitas complicidades, como tu dijiste, que se llegue hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga, desgraciadamente la escupida viene veloz contra nuestra propia cara. Que no sea así es tu mayor responsabilidad, atreverse o no atreverse es la disyuntiva… PALESTRAZO: y tan se la peló Manuel Rivera Taizán, que ya ni siquiera adorna la entrada de las oficinas de la Confederación Nacional Agronómica, un retrato donde aparece junto con Manuel Cota. No son cosas de la política sino producto de un imperio que como Roma se derrumbó estrepitosamente.

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