REDESCUBRIENDO: La Enseñanza de la Historia en México

Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.

Opinión - 2017/04/20

 La enseñanza de la historia en nuestro país a nivel bachillerato en las décadas de los 80’s estuvo plagada de una postura ideológica marxista bien arraigada, su aceptación fue la evidencia más contundente que demostró la gran influencia que tuvo el movimiento marxista en nuestro país. Marx, formulando su propia interpretación de la historia para reafirmar en toda conciencia una postura anti-capitalista, articuló una teoría de la historia apegada a interpretaciones económicas con la finalidad de proponer una crítica abierta al sistema económico de su tiempo en Europa y, por supuesto, para combatirlo. A esto añadió un activismo político que le cerró las puertas para ejercer sus conocimientos en la academia. En primaria y secundaria la enseñanza de la historia retomó de la interpretación marxista las posturas económicas como motor de los acontecimientos históricos. Además, la visión y la conveniencia ideológica del Estado se hicieron manifiestos para reforzar un patriotismo nacionalista.  Los que nos movemos en el ámbito de los historiadores nos parece, en cierta medida,  preocupante en virtud de que la historia de cualquier nación siendo manipulada puede originar  ideologías que pueden ser utilizadas para intereses ajenos a toda labor académica. Los ideólogos nazis supieron utilizar este recurso, la manipulación de la historia para hacer creer que la raza aria era superior a cualquier otra y por consiguiente la creación de un “derecho” para la imposición de un régimen autoritario. Desde luego que la interpretación marxista, como se mencionó anteriormente,  empleo su propia visión para fomentar sus propios intereses.
     
     Por otro lado, la  iglesia católica, ha sido en gran medida una de las instituciones que mejor han utilizado este recurso para manipular a las masas. La historiografía católica tiene sus propias versiones de ciertos acontecimientos históricos, sobre todo en aquellos en donde intervienen las ideas religiosas. Por ejemplo, está comprobado históricamente que Jesús tuvo seis hermanos (cuatro hermanos y dos hermanas) inclusive los mismos evangelios así lo atestiguan. (Véase el evangelio de Mateo capítulo 13 versículo 55 y 56  y  Marcos capítulo 6 versículo 3) Pero a pesar de las evidencias históricas la Iglesia insiste en decir lo contrario, esta interpretación la utilizan para defender una postura teológica (la virginidad de María después de concebir a Jesús) que es uno de sus fundamentos. La defensa de la interpretación teológica implica al mismo tiempo la defensa de una legitimidad como única religión  verdadera  fundada por Cristo. De igual manera cuando se trata de interpretar el tema de la Reforma Protestante, la Iglesia vierte sus opiniones sin dejar de manipular en el acontecimiento haciendo ver a Lutero como un personaje malo.

     Algunos historiadores por ignorancias intencionales se muestran apáticos ante estas posturas y no actúan en consecuencia, haciéndose participes de prejuicios ajenos. De lo anterior, inferimos que el historiador debe ser muy cuidadoso cuando va revisar algún suceso histórico donde la religión vaya implícita, su interpretación debe estar fuera de todo prejuicio ideológico. Una alternativa viable para evitar interpretaciones a favor de en los libros de textos, es escribir dichos libros de una manera interdisciplinaria, es decir, cuando sea necesario hablar acerca del Islam que lo escriba un especialista en religiones, cuando se toque el tema del Capitalismo en Europa lo escriba un economista, etc. Desde luego que la dimensión será siendo histórica. Esta modalidad lleva ventajas didácticas sustanciales que deberán considerarse con seriedad. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com

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