PALESTRA

Por Gilberto Cervantes Rivera, poeta de Cucharas

Opinión - 2017/05/08

 Eligen los gobernadores del país a Miguel Ángel Mancera Aguayo, presidente nacional de la CONAGO, con la notoria ausencia de nuestro gobernador Roberto Sandoval Castañeda, quien aparece vapuleado en la página principal del periódico El Día, donde titulan: SIGUE ROBERTO, y argumentan que por enriquecimiento inexplicable; el jefe del poder ejecutivo estatal puede ser llamado a cuentas por la Procuraduría General de la República, algo tan increíble como el hecho de que en esa dependencia federal, no existe ninguna denuncia en contra del presunto narco Fiscal General Edgar Veitia, según lo revela el propio General Cervantes. Pero aquí en Nayarit si existe una denuncia, presentada por Rodrigo González Barrios y asociados, donde le piden a la PGR que inicie una averiguación previa en contra del jefe de gobierno estatal Roberto Sandoval Castañeda; Rodrigo prácticamente exige que Roberto justifique las propiedades y dinero que tiene, ranchos con ganado y caballos finos, los cuales jamás hubiera podido adquirir por medio de lo que ha ganado como presidente municipal de Tepic, diputado local y gobernador en funciones, juntos. Rodrigo anda muy dolido con la muerte de su esposa, él ya no tiene nada que perder, por ello se da como cierto que irá hasta las últimas consecuencias para que Sandoval dé a conocer realmente lo que tiene, como lo hizo y donde está ubicado su patrimonio. Roberto está metido en problemas producto de la soberbia con que se ha conducido los últimos años; olvidándose de la lealtad que le debía a su amigo y compadre Edgar Veitia, lo abandonó a su suerte, negándolo tres veces para salvar el pellejo; pero la justicia divina siempre obra y nos pone en el lugar que nos corresponde; cómo le hizo Edgar para brindarle seguridad a las familias de bien de nuestra entidad?; ese fue su pedo, Nayarit está tranquilo a pesar de que la Policía Nayarit se quedó sin jefe. Eso no valió ni un cacahuate para Sandoval, se olvidó de ser leal con sus principales colaboradores, por lo mismo le dio la espalda al licenciado Alejandro Fonseca González, creyéndole a la sabandija que a través de una grabación editada, dio a conocer cosas que se comentan entre amigos. Si Roberto hubiera defendido a su presunto narco fiscal, aunque sea de palabra, la gente pensaría de él otra cosa; el ángel caído era nada menos que la roca que le dio a Nayarit seguridad y certeza, el que cumplió en menos de un año con la principal promesa de campaña: acabar con las balaceras. Pero desde luego que durante la guerra, los vencedores ocupan el territorio vencido y agarran botín;  se llama cobrarse a lo chino, apoderándose de las propiedades de quienes venían trabajando de manera sucia, con la complicidad de los gobiernos. Edgar también chingó a los ricos de diversas maneras, pero igual agarró dinero de la gente pobre y eso es lo que no pudiéramos perdonarle, que se sintiera un Dios para hacer justicia en su beneficio; pero ladrón que roba a ladrón. Fue más allá, operó en su segunda patria los Estados Unidos, donde no aceptaron que un narco mexicano entrara a la competencia de vender drogas ahí, que para eso y más se pintan los gringos.  Lo que dijo El General Cervantes es cierto, ahorita no hay nada contra Edgar Veitia en su patria chica, pero no porque sea una blanca palomita; si la Agencia Pinkerton sostuviera una sucursal en Nayarit, seguramente que lo mandarían a la horca en tres patadas. Repartió muchísimo dinero a la Prensa, apoyó la causa social, si tuviéramos que ponerle un calificativo, diríamos que era quien gobernaba en Nayarit: con cinco mil efectivos bien armados y prestos al combate, no había oposición ni resistencia que valiera. Al final ganó la envidia que le tenían al güerito de ojos azules, pero los que aún están en pie que no canten victoria porque como dicen, en la casa del jabonero, el que no cae resbala... PALESTRAZO: en su arranque de campaña allá por Las Banderas, a Toñito se le salió decir a NUESTROS ESPOSOS, frente a un grupo de mujeres que le aplaudían; después de eso, un vago pretende que se les haga la prueba del talco a todos los aspirantes, para ver de qué pie cojea cada cristiano.

Cartones