¡Consigue unos muslos perfectos!

Mujer y Familia - 2017/05/15

Agencias/Crítica.

Modelar los cuádriceps

Posición de inicio: sentada en una silla –en casa o en la oficina– con la espalda recta y bien apoyada contra el respaldo.

El movimiento: estira las dos piernas a la vez, de manera que queden paralelas al suelo, y contrae el cuádriceps durante unos segundos, después, relájalos y baja las piernas. Haz cinco series de 15 movimientos con un tiempo de descanso de un minuto.

Los beneficios: este trabajo de reforzamiento muscular se focaliza en los cuádriceps, que ganan en firmeza y volumen.

Tonificar los aductores

La posición de inicio: sentada en una silla con la espalda bien recta y un cojín entre las piernas.

El movimiento: aprieta el cojín con ambas rodillas durante tres segundos, después, relaja. Haz cinco series de 10 repeticiones con una pausa de un minuto en el medio.

Los beneficios: este trabajo estático refuerza los aductores. Situados en el interior de los muslos, los aductores pueden perder tonicidad si los descuidamos.

Afinar los muslos con los “jumping jacks”

Posición de inicio: de pie, con los pies juntos y los brazos extendidos a cada lado del cuerpo.

El movimiento: da un salto y separa los pies a un metro de distancia más o menos. Mantén las piernas extendidas e intenta poner la punta de los dedos y las rodillas hacia afuera, para no hacerte daño. Después, da otro salto para acercar las piernas de nuevo. Haz cinco series de 20 repeticiones, sin parar. Haz una pausa de un minuto entre cada serie.

Los beneficios: este ejercicio de tipo cardiovascular hace trabajar los muslos, que se afinan.

Reforzar con zancadas alternadas

Posición de inicio: de pie, con los pies separados a la distancia de las caderas. Los brazos descansan a cada lado del cuerpo.

El movimiento: con la espalda bien recta y los abdominales contraídos para proteger los lumbares, flexiona la rodilla derecha y echa hacia atrás la pierna izquierda de manera que el muslo derecho quede horizontal. Estás haciendo una zancada hacia atrás. Todo el peso recae en la pierna trasera. Asegúrate de que la rodilla derecha no sobrepase el tobillo. Sube y cambia de pierna. Haz cinco series con cada pierna.

Los beneficios: este ejercicio de tipo cardiovascular trabaja los cuádriceps y los isquiotibiales (en la parte posterior del muslo), moldeándolos y eliminando grasa.

Reafirmar los abductores con un elástico

La posición de inicio: sentada en el suelo, con la espalda recta, las rodillas dobladas y las piernas ligeramente separadas, pasa el elástico alrededor de las rodillas. Pon los pies en el suelo, extiende los brazos detrás de la espalda y apoya las palmas de la mano en el suelo.

El movimiento: separa las rodillas, pero manteniéndolas dobladas. Mantén la posición 20 segundos, oponiendo resistencia. Después, vuelve a la posición inicial. Haz cuatro series de 15 movimientos.

Los beneficios: este movimiento hace trabajar los músculos internos del muslo, los llamados aductores. El ejercicio los refuerzo y los reafirma.

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