¿Qué son las carillas dentales y para qué sirven?

Mujer y Familia - 2017/08/01

Agencias/Crítica
¿Qué son las carillas dentales?

Las carillas dentales son uno de los tratamientos de estética dental más demandados en la actualidad. No son más que unas finas láminas que se colocan en la cara frontal de los dientes, la parte visible, para conseguir el color y la forma deseados sin tener que rebajar el esmalte ni dañar el diente.

Una de las grandes ventajas de este tratamiento dental es su rapidez, ya que se realiza en tan solo dos sesiones. En la primera, se planifica el diseño de sonrisa y se toman las medidas de la boca del paciente. En la segunda, ya con las piezas preparadas a medidas, se cementan de manera fija en unas horas, dependiendo del número de carillas.


En qué casos se aconsejan

Las carillas dentales pueden utilizarse para mejorar ciertos problemas. Por ejemplo, para cubrir dientes rotos o dañados por el paso del tiempo, para eliminar diastemas (espacio entre dientes), para corregir formas (si un diente es demasiado corto o está desalineado con el resto) o para agrandar dientes que son muy pequeños, entre otros.

Únicamente se descarta su colocación en caso de que existan otros problemas bucodentales, ya que las carillas no los solucionarían, sino todo lo contrario, los enmascararían.


¿Las carillas pueden dañar los dientes?

Las carillas dentales pueden ponerse a cualquier edad, siempre que se tenga la dentición permanente. No provocan ningún daño en el diente, ya que se colocan sobre su superficie. Además, con el paso de los años, sirven de protección para el diente porque actúan como un escudo frente a ácidos, tinciones y otras agresiones.


Tipos de carillas dentales

En la actualidad existen dos tipos de carillas, en función del material en el que están fabricadas: de porcelana y de composite.

Las carillas de porcelana son, como su nombre indica, unas finas piezas de porcelana que destacan por tener unas características de aspecto y dureza equivalentes al esmalte dental natural de los dientes.  Son de un material más resistente que las de composite, que es una especie de resina, y consiguen un acabado estético más natural.

Las carillas de composite, por su parte, tienen un acabado poroso que requiere un mantenimiento regular. Las de porcelana, al contrario, se mantienen intactas en cuanto a color y estética durante muchos años debido a que no es un material poroso.

Otra gran diferencia entre ambas es el precio, que es mucho más elevado en las de porcelana.


Duración y mantenimiento de las carillas

Las carillas son un tratamiento a largo plazo y duran como mínimo unos 10 años si el paciente tiene los cuidados y controles adecuados. En muchos casos, y según el material del que estén hechas, pueden durar hasta 30 años o más.

Respecto al mantenimiento, no requieren cuidados especiales. Simplemente se recomienda mantener una higiene bucal correcta y hacer revisiones anuales para que el dentista pueda verificar que todas las piezas dentales están sanas y haga los retoques pertinentes en caso de que sea necesario.


¿Pueden quitarse y renovarse?

Dado que las carillas no son un tratamiento permanente, pueden mantenerse durante el tiempo estipulado y retirarse sin dañar el diente. Por supuesto, lo debe valorar y realizar un profesional.

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