Estrés y cansancio: verdades y mentiras

Mujer y Familia - 2017/08/11

Agencias/Crítica

1- El estrés cansa


Verdadero. Frente a un estrés continuo y repetitivo, nuestro cuerpo recurre a las reservas de energía y lucha por adaptarse. Si nuestro estilo de vida es malo, el cuerpo no encuentra el combustible y se estrella. Entonces te sientes la fatiga, que en ciertos casos de estrés permanente no se repara con el sueño Es apropiado en este caso reestructurar el sueño, es decir, encontrar su propio ritmo o reloj interno. Para ello no hay necesidad de dormir más, sólo se trata de dormir mejor, como acostarse y levantarse a horas regulares y no tomar estimulantes antes de ir a la cama.

 

2 - Un desequilibrio alimentario favorece el estrés


Verdadero. La manera en que pensamos, sentimos, percibimos  depende de nuestra salud física y biológica. Por lo tanto es importante mantener un equilibrio entre los diferentes nutrientes de los alimentos que ingerimos. Preferir los carbohidratos lentos (cereales, patatas, pasta, arroz) en lugar de azúcar o pasteles. Reducir las grasas animales. Comer suficientes proteínas "buenas" (pescado, carne, huevos, productos lácteos).

 

3 - Y a la inversa, el estrés conduce a comportamientos alimentarios negativos


Verdadero. La pérdida de ritmo de las comidas, picar a lo largo del día, comer de prisa y o en el camino… son comportamientos inducidos por el estrés. Los alimentos escogidos  en esas circunstancias son principalmente los que nos "desestresan" porque nos confortan: azúcares, refrescos, grasas, harinas,… Es esencial reequilibrar la alimentación y reservar tiempo para comer sentada y en un lugar tranquilo. La comida es un auténtico y necesario momento de relajación para el cuerpo.

 

4 - El chocolate y los dulces reducen el estrés


Falso. Pertenecen a la categoría de azúcares simples, es decir, van directamente al torrente sanguíneo, dando un latigazo de energía inmediato pero de corta duración. La recomendación es centrarse en hidratos de carbono que actúen a largo plazo. Los azúcares sin embargo tienen la ventaja de darnos el placer que buscamos cuando estamos estresados. Si nos queremos dar el gusto, adelante, pero con moderación.

 

5- Fumar relaja


Falso. En algunas personas, el tabaco tiene el poder de reducir los niveles de estrés y dar un golpe de energía. El tabaco es un estimulante que aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Pero a largo plazo, asfixia la sangre y especialmente la que irriga el cerebro. Es un "falso calmante" que induce a la adicción. Está prohibido para calmar el estrés, al igual que otros excitantes como el café o el té.

 

6 - El estrés contribuye a deficiencias en vitaminas y oligoelementos


Falso. El estrés no tiene un impacto directo en los niveles de oligoelementos y vitaminas en el cuerpo. Son los desequilibrios dietéticos inducidos por un estado de estrés los que pueden llevar a deficiencias. Tomar un suplemento nutricional ayudará temporalmente pero no a largo plazo. La toma de un suplemento vitamínico debe decidirlo el médico y seguirse bajo su supervisión ya que la presencia de determinadas moléculas en cantidades excesivas en la sangre puede ser perjudicial para el organismo.

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