REDESCUBRIENDO: Estilos De Educación Familiar: Estilo Autoritario.

Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.

Opinión - 2017/09/29

Es un modelo basado en el ejercicio del poder que se encuentra claramente identificado en los padres. Se caracteriza por la gran importancia que se concede a la disciplina familiar. Se exige una obediencia estricta de todo lo impuesto por los padres, quienes en ocasiones desempeñan papeles de autoridad diferenciados. En épocas pasadas, era el padre quien determinaba la mayoría de las normas, mientras que las madres solía carecer de voz y voto y debía someterse a lo establecido por su marido. Actualmente, no está tan claro cuál de los padres es el que asume el papel de dictador para ejercer el poder de decisión sobre las normas familiares. Además se contempla la posibilidad de que sean ambos (padre y madre) quienes determinen de mutuo acuerdo una serie de normas estrictas, severas e intransigibles. En definitiva, el objeto último de este modelo educativo es conseguir que los hijos interioricen unas normas o reglas impuestas por los padres.

Los padres autoritarios manifiestan altos niveles de control sobre la conducta de los hijos y bajos niveles de comunicación y afecto explícito hacia ellos. Tienden a establecer patrones de comportamiento muy rígidos, de tal modo que cuando los niños los transgreden, el resultado es casi invariablemente el castigo (con frecuencia el castigo físico), casi siempre administrado sin sentido y con poca o ninguna explicación. Restringen al máximo la autonomía de los hijos, la capacidad de autorregulación y la sensibilidad emocional del niño; por el contrario, valoran en grado sumo la obediencia a la autoridad. En suma, las relaciones entre padres e hijos en este modelo educativo, se encuentran fuertemente distanciados, con graves problemas de comunicación y mediatizadas por normas no consensuadas.

EFECTOS EN LOS HIJOS

Todos los estudios disponibles destacan los efectos negativos de este estilo educativo en la personalidad de los niños, el cual se traduce en graves carencias de autonomía personal creatividad, competencia social y autoestima. Suelen ser niños poco alegres, muy impulsivos, que buscan la inmediatez de las recompensas; por lo tanto, tarde o temprano presentarán serias dificultades para adaptarse al ámbito escolar donde han de esperar bastante tiempo para obtener la recompensa del esfuerzo desempeñado durante sus años de estudio. Son niños que no están acostumbrados a planificar sus acciones, sino más bien a aceptar las órdenes que se les imponen externamente. Por eso, ante situaciones poco estructuradas, normalmente fuera del ámbito familiar, estos niños se encuentran inseguros. Aunque los niños de padres autoritarios muestran algo de autocontrol y autoconfianza, ellos parecen aislados, descontentos y dudosos acerca de sus propias acciones. En definitiva, son poco autónomos y presentan serias dificultades para tomar sus propias decisiones. Suelen ser conformistas y se dejan llevar con gran facilidad por lo que dictamina el grupo de iguales. Los padres que utilizan de modo abusivo la autoridad como estilo educativo para formar a sus hijos están favoreciendo, consciente o inconscientemente, una mayor predisposición a mostrar conductas agresivas. Los padres que se basan en el castigo físico para hacer cumplir las normas generan en los niños tendencias y expresiones más agresivas. Hasta la próxima. Terapeuta Familiar y Conferencista. Consultas al WhatSap 311 136 89 86. Síguenos en Facebook como Hecho en Casa.

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