LOCAL 91-A: LA DEFENSA DE ROY RUBIO EN TIEMPOS DEL CÓLERA

Mijail Paredes/CDN

Opinión - 2017/10/24

“A nosotros los inmortales no nos gusta que se nos tome en serio, nos gusta la broma”. Herman Hesse.

Algo importante está pasando en la vida política de nuestra entidad, muchos no han dimensionado su aplastante derrota ni tampoco el poder que otorga una estruendosa victoria como la que se obtuvo el pasado 4 de junio pero los equilibrios en democracia deben ser un imperativo por el bien del estado y de los ciudadanos, para ello basta reconocer quien gana y quien pierde.

Pero vamos a referirnos al singular proceso de separación del cargo que se le sigue a Roy Rubio el del otrora Órgano de Fiscalización hoy llamado de manera rimbombante Auditoría Superior. Un proceso que ni el mismísimo Kafka podría desenmarañar por las complicaciones que dan un manojo de leyes y reglamentos para determinar quién tiene la razón y es dueño de la verdad, esto por la vía que utilizaron sólo la interpretación de nuestras defenestradas instituciones de impartición de justicia serán quienes resuelvan.

Pero vamos a intentar dar algunos elementos del proceso y al final usted mi estimado y fino lector determinará quién o quienes tienen la razón en que sí el Roy se tiene que ir o el Congreso tendrá que decir tan trillada frase “usted disculpe señor”.

El congreso del estado inició un procedimiento para la destitución de la fina persona de la que hablamos, esta fina persona muy ligada a Roberto Sandoval se ampara como es su derecho de hacerlo; hasta aquí no significa quien va ganando o perdiendo en este affair (espero no ser criticado como le sucedió a mi estimado maestro Castellón cuando acusó de Influencer´s de ser influencer´s), solamente significa una suspensión provisional a un acto o al proceso de destitución del cargo que se lleva. El congreso vuelve nuevamente a la carga y destituir mediante el poder que ofrece un decreto a este señor de pronunciada frente, acto seguido Roy amplía su demanda intentando no sólo ganar el asunto sino volver a sentarse en esa silla que su patrón Roberto Sandoval le heredó más allá de su mandato. Sí así como usted lo está leyendo hay cargos que duran más de un sexenio, claro habrá que ver para quienes son, puro amigo del régimen, pero lo bueno es que hay un esfuerzo legislativo para darle marcha atrás a tanta tontería y argucias constitucionales, es reconocerse ese esfuerzo a la bancada del PRD y a una comisión ciudadana denominada “comisión de la verdad”. Hasta ahí este proceso parece de lo más sencillo, Roy Rubio grita y patalea diciendo que su cargo está vigente, que Pepe el Toro es inocente,  y por lo tanto el sigue siendo el mandamás de la Auditoría Superior y sus nada despreciable 56 millones de pesotes moneda nacional de su presupuesto, y que decir de los beneficios que otorga el fiscalizar de manera muy pero muy profesional el dinero del pueblo. El congreso no grita, no patalea, solamente decreta que este señor se va…

Muchas atenuantes pesan en contra de Roy Rubio, es muy cercano a Roberto Sandoval y al sexenio que cayó en desgracia por lo del New York, New York, en donde dicen que Sinatra volverá a cantar. También pesan acusaciones en su contra sobre el manejo parcial, de solapar en sus cuentas públicas a los gobiernos del PRI y de atacar sin miramientos a los gobiernos del PAN y del PRD, también hay leyendas urbanas que hablan de moches, tajadas y sobornos para no sancionar y exigir devoluciones al erario.

El congreso optó por un vía que todavía no me convence del todo, no entiendo mucho tal vez por eso no me convence. Resulta que al Roy su amigo Roberto le regaló una notaría como pago a sus excelentes servicios por la revolución, entonces el congreso se le va por ahí, por el regalo inmerecido y de recibirlo en funciones como auditor general, y es donde yo creo que erraron el tiro ya que si le preguntamos al colegio de notarios si fue un regalo inmerecido ellos no dirán que NO, que cumplió las formas y que es facultad exclusiva de gobernador premiar con estas pequeñas cosas. En todo caso casi todas las notarías serían un regalo que no se merecía, vaya, y hasta nuestro Brody, el señor de los atoles y cabello rebelde,  el señor Pepe Espinoza estaría en serios aprietos también por su premio notarial.

Pero lo que sí es cierto, y habrá que darle la dimensión debida, es que, el congreso y la comisión de hacienda son los superiores jerárquicos de la Auditoría, ellos mandan, son el nuevo patrón, es su responsabilidad superior el fiscalizar y pues sencillamente no quieren a Roy ahí, desconfían de él, puede afectar más que beneficiar y él debería entender que cumplió su papel y es hora de irse por la puerta grande, la chica o la que sea pero  con dignidad y no volver nunca a esconderse más en el WC por no dar la cara, que ejemplo para sus hijos pues.

 

La broma.  Se dice que nuestro finísimo personaje Roy Rubio sustrajo indebidamente documentos públicos comprometedores de la Auditoría Superior y que el Dr. Leopoldo Domínguez ordenó custodiar esa oficina. El robo de documentos públicos es un delito que se castiga, si se le inicia procedimiento a este pillo de marras entonces el congreso podría decirle, señor Roy vaya y atienda sus asuntos con la justicia, aquí lo esperamos ya que no dudamos de su honorabilidad pero en tanto nombramos a otro auditor ya que la fiscalización es cosa seria. Ande señor vaya sin pendiente alguno.

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