LOCAL 91-A: CARTA ABIERTA A LA CARTA ABIERTA DE NACHO PEÑA Y LOS 4 RECTORES

Mijail Paredes/CDN

Opinión - 2017/10/30

Tal parece que el tema de moda es la crisis que enfrenta la Universidad Autónoma de Nayarit, me refiero a la crisis financiera, la sencilla de resolver, por lo menos de manera temporal, no quiero hablar de la verdadera crisis que al parecer terminará por engullirla. Algunos dirán que es el neoliberalismo atroz que implacable quiere acabar con todo lo que huela a público, otros más dirán que es la corrupción que ya es parte de la universidad, que son las mafias las que no permiten que ésta funja como lo que debiera ser; algunos otros dirán que es producto de ambas y los más atrevidos dirán, fue Juan López el causante de todos los males que existen incluso desde antes que este señor fuera rector.

550 millones de pesos requieren para hacerle frente al frio invierno que se avecina, mismos que gestionaron sin recibir respuesta favorable por parte de Peña, Peña el presidente, bueno si hubo respuesta, le dijeron a Peña, Peña el rector, pues que no había dinero, que el sismo y los huracanes habían acabado con todo lo que había en las arcas del gobierno federal, que se las arreglara como Dios le dio a entender y que tal vez apelando a la benevolencia de los diputados sería probable que en el 2018 habría un dinerillo por ahí.

Ante esa respuesta nuestro rector y cuatro más se pusieron en acción y de manera muy pero muy atrevida se dirigieron a Peña Nieto con una cartita que más se parece a la carta a “Ufemia”, por eso de que “cuando recibas esta carta sin razón….

¿Qué dice la carta?, veamos. Hablan de obligaciones contractuales, de contratos colectivos de trabajo, de sindicatos, de leyes y de artilugios legales para dar más beneficios  que se hicieron parte de las prestaciones laborales y que por lo tanto requieren del apoyo pronto del gobierno ya que de no obtenerlo corren graves riesgos de todo tipo. Puro echar culpas cuál presidentes municipales cuando culpan a su antecesor de todos los males habidos y por haber.

Pero en esa carta no se menciona nada de lo que se dice localmente, no habla de aviadores, de las causas del desastre financiero a detalle, de esas cusas internas que representan dinero que se va y no vuelve. Sobre todo no dice, Señor Presidente de recibir su amor, esto no volverá a suceder, I promise you. Esto último en inglés ya que sabemos que a nuestro presidente le encanta practicar en todo momento su fluido inglés bostoniano.

Dónde queda la dignidad universitaria cuando dicen esa ya célebre frase de “nuestra máxima casa de estudios”, o “por lo nuestro a lo universal”, cuándo hablan de la autonomía mal entendida a conveniencia. La cartita no dice  sí Juan López Salazar vendrá a rendir cuentas, si fue un chivo expiatorio, o si Pepe el Toro es inocente, la carta no habla que harán después de que les salven el pellejo a los responsables de dar solución. La crisis no es por la gracia de Dios, hay causas y los efectos los padecen los trabajadores y docentes, quienes tienen compromisos, tienen familias y su salario y prestaciones son su sustento.

Qué decir de la afectación que sufrirá la comunidad estudiantil en caso que esto llegue al paro, la formación se verá truncada por situaciones que ya se veían venir, qué decir de la afectación que tendrá nuestra sociedad por el fuerte tufo a corrupción que hay y el desprestigio de lo que decimos es nuestro orgullo, después de nuestros amados Coras y los churros de México y Zapata.

Muy probablemente pronto reciban la ayuda que requieren, pero esta debería ser condicionada a resarcir la situación, a enmendar el camino y corregir lo que se tenga que corregir. Hay gente que cree en la universidad pública, en esa que forma ciudadanos, en esa que aporta para salir del atraso en que se encuentra nuestro estado. Práctica común es ampararse en la supuesta autonomía para algunos asuntos y para otros estirar la mano, pedir ayuda, sin por lo menos comprometerse a empezar con los cambios prometidos.

Indudablemente el trabajo del rector sea el tocar puertas, enviar cartas, dirigirse a la sociedad para intentar evitar la catástrofe, pero eso ya no es suficiente, este problema sólo dejará de serlo si los dineros llegan a donde corresponden, y esperar el próximo año para estar igual o peor. De seguir así también el rector se formará en la fila de los presidentes municipales cada fin de año para apelar al buen corazón del gober.

Creo que en la UAN hay gente seria y muy preparada para poder aportar en la solución de la crisis, pueden dar ideas y alternativas, y por supuesto virar a otro modelo que sea financieramente funcional sin perder la esencia de lo público. Pero está tan maniatado esto, existen grandes intereses que impiden ese cambio, lo impiden tanto que terminarán con eso que llamamos, nuestra máxima casa de estudios…

LA BROMA.  Deberían encargarle un estudio técnico al Colegio de Contadores sobre la situación de la UAN, chance y los 550 millones podrían ser un poquito menos, unos 670….pero que ahora si lo muestren, ya extraviaron el otro….

 

Cartones