La del comandante Marco Torres, una muerte que se pudo haber evitado

Opinión - 2017/11/21

Enrique Berumen/CDN
Hoy la Secretaría de Seguridad Pública de Nayarit reconoció, uno, que el asesinato del jefe de grupo de la Policía Estatal Preventiva, Marco Antonio Torres Carrillo, representó un ataque directo contra las instituciones, lo que es preocupante, y, dos, que el alto mando policiaco ya había recibido amenazas tras la detención del jefe de sicarios del delincuente conocido como ‘El 18’, lo que es aún más preocupante porque, siendo así, es una muerte que pudo haberse evitado.
¿Por qué los altos mandos de la SSPN no tomaron providencias para resguardar la integridad física del comandante Torres Carrillo y su familia? ¿Por qué lo dejaron solo a sabiendas que el crimen organizado ya había puesto precio a su cabeza? ¿Qué podemos esperar los ciudadanos comunes y corrientes de instituciones que no son capaces de cuidar ni a sus propios elementos? La omisión también forma parte de la corrupción. Ahora bien, buscar quién la pague y no quién la hizo no es hacer justicia. Hasta el momento Javier Herrera Valles, el titular de la SSPN, no ha demostrado su capacidad como policía. Ya es tiempo de que lo haga, los nayaritas se lo reclaman.

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