COLUMNA LA GUILLERMINA: NARANJO SE AUTOENGAÑA; LO OTRO ES EL PROBLEMA

Opinión - 2018/04/14

Miguel González Ibarra/CDN

Escuchamos y vimos acuciosamente, el discurso dicho por Naranjo en el Teatro del Pueblo con Mancera de testigo.

La cuestión no es local. El problema es nacional, de desarrollo histórico. El evento citado, se registra en la batalla por la Sucesión Presidencial, abarcando el Poder Legislativo de la república.

El meollo del asunto, es que el Partido de la Revolución Democrática, el PRD, -donde se localiza su candidatura al senado por Nayarit-, va aliado a la derecha representada por el Partido Acción Nacional que lanza a contender por la titularidad del Ejecutivo Federal, a un defensor ideológico, no solamente político, del modelo neoliberal imperial, rechazado por todos los pueblos de la tierra y que está siendo cambiado por esquemas de gobierno populares y democráticos.

En esta confrontación nacional, que tendrá el primer domingo de julio como el día de la definición, están dos polos antagónicos, tal y como se vivió en la Independencia con Hidalgo, en la Reforma con Juárez y en la Revolución con Madero y Lázaro Cárdenas.

En el extremo popular y nacional está López Obrador, mientras que, en el opuesto, se ubica Anaya, el del imperio y la oligarquía, haciendo equipo con Meade, El Bronco y la Zavala. Cuatro contra uno. Igual que en el pasado histórico. Solamente que Andrés Manuel es el pueblo de México y el pueblo de México es Andrés Manuel, del mismo modo como sucedió con Hidalgo, Juárez, Madero y Lázaro Cárdenas, cuyos héroes de la patria, fueron, y son todavía, el pueblo de México, la historia brillante de México.

El PAN y Anaya, son los mismos que combatieron contra la Independencia en 1810. El PAN y Anaya, son los mismos que combatieron contra la Reforma en la época gloriosa de Juárez. El PAN y Anaya, son los mismos que combatieron contra el pueblo mexicano en la Revolución popular y democrática de 1910 con Madero en la primera etapa y con el General Cárdenas de ejecutor del programa revolucionario magonista.

Ese es el problema de Naranjo y su partido, el PRD. Está de lado de la esclavitud y los colonialistas; de los ofensivos fueros de la iglesia pisoteando los sagrados derechos del pueblo mexicano; de los señores feudales y del régimen porfirista; así como de las compañías extranjeras del petróleo que saqueaban nuestra principal riqueza y trababan el avance del país antes de 1938; es decir, el problema actual, es de DESARROLLO HISTÓRICO, donde definimos la cuarta transformación planteada en cada asamblea popular en la que habla el candidato de la Alianza MORENA-PT-PES, Andrés Manuel López Obrador, continuación de los tres grandes movimientos mexicanos precedentes, como lo fueron, repitiendo, la Independencia, la Reforma y la Revolución.

Naranjo así, se autoengaña; el problema no son los incidentes locales, sino, su aliado, la derecha pintada de azul, que tiene de candidato a un siniestro personaje que, sigue al pié de la letra, la línea norteamericana trumpista, misma que, de antemano, está derrotada por la historia, tal y como los hechos lo demuestran y comprueban, una y mil veces.

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