Denuncian corruptelas del subdirector de la Policía Investigadora de Nayarit

*Como al exfiscal, se le conoce como El Comandante Diablo.

Policiaca - 2018/05/14

Manuel Juárez/CDN

El estado de Nayarit está confiando el resguardo de la seguridad en una persona equivocada que mantiene a la población en un terror abrumador cobijado por un manto de corrupción y riqueza a costillas del pueblo.

Rafael Alejandro Cervantes, Subdirector Operativo de la Policía Investigadora mejor conocido como el Comandante Diablo ha generado su propia fama a base de malos tratos, privación ilegal de la libertad, moches y cuotas, negocio a costillas de la Fiscalía General del Estado, protector de una camarilla de elementos a quienes les cobra una cuota para mantenerlos al mando de una partida.

Otro de los negocios del Comandante Diablo ha sido dar la orden de enviar todos los vehículos al corralón de las grúas Costa Alegre ubicadas en la localidad de Guayabitos.

El afamado y prepotente comandante Diablo es uno de los principales hombres, protector de otra basura de la sociedad Francisco Javier Varo Covarrubias alias El Varo o Narices de a gramo, dio dos veces positivo el examen toxicológico que aplican a los elementos de la fiscalía.

Otro del cártel del comandante Diablo es Carlos Gerardo Andrade Rosas El Padre, hombre prepotente, corrupto, sinvergüenza y sin escrúpulos.

Éstos tres hombres, son el verdadero cártel Diablo, quienes lamentablemente mantienen al fiscal Petronilo Díaz Ponce cegado con un trabajo nulo, la prueba está en la poca resolución de tantos casos de desaparecidos que están empolvados o en el olvido, de crímenes sin resolver, de robos sin recuperar lo perdido.

Una de las explicaciones a tanta extorsión es por los gastos personales tan elevados que tiene Rafael Alejandro pues en su pueblo Guayabitos dicen que tiene varios hijos en distintas partes del estado, de los cuales no se hace cargo de la manutención y sus mujeres por miedo no denuncian la pensión, sin embargo, se atrevieron a regar el rumor por la falta de pensión alimenticia por que confían que por lo menos no ostente un cargo que no debería.

Otra de las incongruencias, es que a cada comandante de partida les da 15 litros de gasolina al día para realizar sus labores policiacas, nadie en sus cinco sentidos pensaría que una unidad policiaca con motor ocho cilindros alcanza con quince litros para todo el turno he ahí por que no acuden a los reportes o apoyos policiacos.

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