Cuando una antigua casona de la Roma se convirtió en el epicentro del poder

Nacional - 2018/07/14

Agencias/CDN

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La calle Chihuahua, en la colonia Roma, apenas fue suficiente para albergar al convoy que transportó y cuidó la seguridad de los cuatro funcionarios del gobierno de Estados Unidos que este viernes asistieron a un encuentro con el virtual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El tabasqueño arribó a las añejas oficinas en su automóvil Jetta blanco para recibir a los secretarios de Estado, Mike Pompeo; del Tesoro, Steven Mnuchin, y de Seguridad, Kirstjen Nielsen, así como al asesor y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, quienes minutos antes se reunieron con el presidente Enrique Peña Nieto, en la residencia oficial de Los Pinos.

Para el inusual encuentro, la delegación Cuauhtémoc y el gobierno de la Ciudad de México desplegaron un operativo de seguridad que consistió en tres cinturones de vallas metálicas, colocadas a la medianoche en la esquina de la calle Chihuahua, en su cruce con Insurgentes y Monterrey.

Como anticipó el delegado Rodolfo González Valderrama, se tomó un carril de la calle Monterrey y se limitó el acceso a vecinos y trabajadores de los edificios colindantes, por lo que sólo se permitió la entrada a quienes mostraron una identificación oficial que los acreditara como residentes en esa calle.

La seguridad no fue aparatosa, como suele ocurrir en eventos de este tipo, sobre todo cuando están involucrados altos funcionarios de otros países.

Incluso a mediodía algunos vecinos dieron color al encuentro con sus actividades habituales: un joven sacó a pasear a sus dos perros, y un hombre de la tercera edad que vive en el 220 de la calle Chihuahua -inmueble ubicado junto a las oficinas de Andrés Manuel- salió a tomar el sol en el escalón de la puerta de su casa, justo en el momento de la llegada de Alfonso Romo, Olga Sánchez Cordero y Carlos Urzúa, colaboradores de López Obrador.

A las 13:30, el sobrevuelo de un helicóptero dio aviso del arribo de 18 camionetas con vidrios polarizados, moto patrullas y siete autos con policías.

El convoy desfiló desde avenida Insurgentes hasta la calle Chihuahua, donde las unidades se acomodaron en tres filas. La última camioneta, una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, ya no cupo y la mandaron de reversa.

La prensa se arremolinó en las vallas de seguridad y el rectángulo que se instaló frente a una institución de asistencia privada, justo enfrente de las oficinas del virtual presidente de la República.

Camarógrafos, reporteros y fotógrafos se mezclaron con capitalinos curiosos y un grupo de jóvenes deportados de Estados Unidos que también se manifestó para exigir protección a los derechos humanos de esa comunidad.

El primer encuentro entre Andrés Manuel López Obrador y los funcionarios del gobierno de Estados Unidos duró alrededor de una hora. A las 14:20 el desfile de autos se repitió. Diez minutos después el operativo de seguridad fue levantado y los vecinos de la calle Chihuahua regresaron a sus actividades.


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