La pérdida del PAN

Jorge González/CDN

Opinión - 2018/07/29

Más allá de la pérdida tan marcada de votos (la peor en 30 años) que tuvo en esta pasada elección presidencial, los principales problemas que enfrenta el blanquiazul son la pérdida de identidad producto de su alianza con la izquierda "fifi" del PRD que encabeza don Don Guadalupe Acosta Naranjo y Movimiento Ciudadano encabezado por el priista Raúl Mejía González.

El PAN debe hacer una revisión del error histórico de eliminar figuras, anular su proceso de selección de candidatos y aliarse a la izquierda centavera, todo para satisfacer una ambición personal,  la de Ricardo Anaya Cortes, que al final resultó un fracaso desastroso.

Las más preciadas tradiciones democráticas del panismo fueron sustituidas por otras, mal copiadas al PRI y mal aplicadas, diseñadas en sistemas autoritarios. Las asambleas y convenciones libres, la competencia leal y transparente entre panistas, la elección democrática de líderes del partido y candidatos a puestos de elección popular, dieron paso al control de muchos desde la nómina federal, estatal, municipal y del Congreso del Estado, a la afiliación masiva de militantes y al "dedazo" que beneficiaba sólo a los amigos, los cómplices e incondicionales de Ricardo Anaya como lo es Ramón Cambero Pérez, hoy flamante diputado federal pluri, que tiene viviendo del PAN él y los suyos desde hace 20 años.

Así, bajo la operación de los sumisos (cómplices) de Ricardo Anaya y Ramón Cambero, el PAN padece la más estrepitosa derrota de su historia. Se reduce la representación  de diputados federales y senadores. Fueron escasas las gubernaturas refrendadas o ganadas. El trabajo político desde la fundación del partido fue absurdamente dilapidado los últimos seis años.

La democracia era más importante en el PAN que en cualquier otro partido mexicano, pues durante décadas se convirtió en la esencia  de la identidad panista, de las relaciones igualitarias entre los militantes y de su oferta ciudadana. Se veía como un valor ofrecer candidaturas a ciudadanos externos al partido, pero siempre bajo procesos democráticos.

Justo aquello de que el PAN nació para combatir es en lo que se convirtió el "anayismo". Lejos están las competencias entre iguales, lo que los viejos panistas llamamos "camaderia castrense"´y aquel espíritu demócrata, ético y respetuoso de la ley que distinguió a Acción Nacional, ya no existe.

En fin, falta el análisis y autocrítica de los dirigentes, que no creo que lo hagan. Hoy los resultados están a la vista: Acción Nacional ha vivido la peor derrota electoral y cultural de su historia.

P.D. Ya se perfilan para la dirigencia CDE del PAN de Nayarit, los nada presumibles y menos presentables Don Rodolfo Pedroza Ramírez, Don Juan Guerrero Gutiérrez y Don Manuel Guzmán el "Tortas" pura calidad panista...

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