El amor en Los tiempos de la Cuarta Transformación

*El acercamiento entre el alcalde perredista de Tepic, Javier Castellón y la líder nacional de MORENA,Yeidckol Polevnsky Gurwitz.

Opinión - 2018/08/11

Mijail Paredes/CDN

Morirse de amor no era más que una licencia poética. Memoria de mis putas tristes. Gabriel García Márquez.

No vamos a hablar del Gabo ni mucho menos de la Memoria de Mis Putas Tristes, aunque ese libro es una chulada.

Pero si vamos a hablar de amor, esa cosa que ni entiendo, pero que algún día lo entenderé no importa que sea a mis 90 años. Si al Gabo en esa obra las putas no le permitieron jamás casarse, no es mi caso, yo estoy más amarrado que el santo Papa con su iglesia, y peor aun, con amarre con nudo gordiano o nudo ciego como dicen en Aután.

Pero esta historia no es del Gabo ni de mí, sólo es una trama de amor salida de mi mente enferma bajo el influjo del café y del tabaco. Una trama de amor muy ad hoc en estos tiempos de la república amorosa, si el Gabo la estuviera escribiendo muy probablemente la llamaría el amor en tiempos de la cuarta trasformación, yo simplemente la llamaría dónde la escondes Felipe, si te robas catedral.

La trama de amor entre la Yeidckol y mi profe Castellón empieza con acercamientos sugestivos y ya se cometió el primer error de esos que dice el manual del perfecto enamorado dice que no hagas, si, ya tomaron café, juntos muy juntos como jamás lo estaremos tú y yo... Se sentaron muy cerquitas pa la foto, el brazo derecho de mi profe debe andar por ahí... Aquí lo notorio son sus sonrisas francas, sin temor alguno, amor puro pues... Pero como en toda historia se amor siempre hay un prietito en el arroz, o un morenito para estar más ad hoc....sí, ese morenito es el malvado de Amlove, que no ve con buenos ojos a los amarillos ya muy pálidos por cierto, aunque la Yeidckol también está en el corazón de piedra del Amlove, por lo tanto ella puede incidir en el perdón institucional en aras de los centavos del 2019.

Pero ningún triángulo amoroso ha funcionado, salvo que los tres estén contentos de tal relación, que estén de acuerdo pues y así felices los cuatro...

La verdad es un acto de civilidad política que debe de haber, la amistad no se pierde ni mucho menos el compromiso institucional.

Bien por mi profe Castellón por dar el paso que otros no quieren dar, bien por la Yeidckol y también bien por la Chona, mi amá y mi apá...

La foto va de regalo... Algunos verán o interpretaran muchas locuras por esta foto, yo sólo veo el nacimiento de un bonito romance... Soy un romántico empedernido pues... Aunque me rompan el corazón una y mil veces siempre la ranitidina hará sus milagros.

Cartones