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COLUMNA CONFIDENCIAL: EN NAYARIT LA JUSTICIA TIENE TUFO A IMPUNIDAD

Lic. Lenin Guardado/CDN

Opinión - 2019/07/23

Varios casos muy sonados, que han llamado demasiado la atención de la sociedad, han dejado mucho que desear por parte de quienes procuran e imparten justicia, incluso, de quienes tienen la gran responsabilidad de hacer leyes.

Y es que, aunque en realidad están apegados a la ley, se siente que la justicia que se está dando en la entidad tiene un olor muy fuerte y desagradable a impunidad.

La corrupción e impunidad que se ha amalgamado a las instituciones de nuestro querido México hacen que los ciudadanos ya no crean en la justicia, ni mucho menos en que realmente se castigarán aquellos que cometieron algún ilícito que afecta en gran medida a la gente.

Me refiero a estos delitos de desviar dinero público para un beneficio propio, a esos delitos de homicidio, en donde sus responsables han salido gracias a los ´beneficios´ que les otorga el nuevo sistema oral de justicia penal, pero, que también son respaldados por acuerdos confidenciales que se hacen entre el que está obligado a la procuración de justicia y el imputado.

Casos hay muchos ya en el estado. Y la bolita se la tiran unos y otros, pero lo cierto es que todo apesta a corrupción todavía, a impunidad.

Los jueces argumentan que la ley es lo que está indicando, en otras veces que porque las carpetas de investigación están mal integradas o que las pruebas recabadas por la Fiscalía no son tan fuertes como para encuadrar los delitos a sus imputados.

Por su parte los servidores públicos que representan a la Fiscalía General de Justicia, dicen lo contrario, que son los jueces los que se ´venden´ y llegan a acuerdos monetarios con los presuntos responsables de haber cometido los delitos.

Y en la otra cara de este triángulo de podredumbre, quienes son señalados de cometer los delitos, dicen que obtuvieron su libertad bajo derecho, porque la ley les asistía, porque en realidad eran inocentes y cosas por el estilo.

El caso, es que el delito se cometió y que nadie paga por ello. Nadie. Y eso hace que la sociedad se moleste y que desde el exterior de nuestro país siempre se nos etiquete como una nación que soporta a sus delincuentes, los solapa y hasta los protege y cuida.

En Nayarit, casos como el de Milton Arturo Romero González, que es señalado uno de los artífices de haber desviado cientos de millones de pesos de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), junto con su compadre el rector Juan López Salazar (aún prófugo), hacen que se pierdan las esperanzas de que exista verdadera justicia.

Debido a ese mega desfalco ocurrido en la máxima casa de estudios, año con año los empleados, catedráticos y alumnos están en la zozobra de qué es lo que pasará en los últimos meses al no tener el dinero necesario para lograr sufragar los gastos y todo debido a que a un par de tipos como lo es el Milton y Juan López, se les ocurrió la gran idea de robarse el dinero. Ambos están millonarios, se enriquecieron de la noche a la mañana y todo mundo los vio. Y los dos, están libres.

Milton Arturo dicen que se robó más de 500 millones de pesos. Solo aceptó la culpa de haber incendiado las oficinas de Administración y Finanzas, y como no es un delito grave el juez lo condenó a menos de cinco años de prisión, una pequeña multa y la reparación del daño que ascendería a poco más de 6 millones de pesos. El sujeto pagó la multa y garantizó la reparación del daño con un recurso de procedencia dudosa y así logró dejar las celdas de la penal de Tepic.

Otro caso de justicia con tufo a impunidad es el de la exdirectora de Tránsito del Estado, Patricia Betancourt Zepeda, quien ahora se sabe que ella supo a la inmediatez del homicidio del periodista Jesús Alejandro Márquez Jiménez, y no dijo nada. No denunció a los asesinos materiales.

Paty después de unos tres o cuatro meses en la cárcel, aceptó haber encubierto el homicidio y eso le valió para que el juez le diera menos de cinco años de prisión y le pusiera una multa de unos diez mil pesos. De la reparación del daño a los familiares ni se habló. La Fiscalía callada.

Asimismo, está el caso del exsecretario de Desarrollo Económico, Federico Gutiérrez Villalobos, quien junto con una camarilla de exservidores públicos y otro exsecretario como Alonso Villaseñor Anguiano, son señalados de haber desviado 82 millones de pesos de la dependencia.

Entre todos, pagaron una fianza que no pasa los tres millones de pesos. Todos están libres.

Podrían alegarme que todos salieron legalmente, sí. Pero entonces esas leyes que tenemos se deben de cambiar, se deben de endurecer por parte de nuestros legisladores que están viendo cómo los delincuentes se les están saliendo por las rendijas de las normas.

Los resultados que se están dando en los asuntos legales no están dejando satisfecha a la ciudadanía que está harta de ver cómo los que ostentan un poder se enriquecen de la noche a la mañana o hacen y deshacen ilegalmente lo que quieren sin que nadie les diga o haga algo.

El hartazgo social está en el límite y es necesario que caigan peces gordos, esos que ahorita se están burlando de lo que hicieron y no les reclamaron nada. Es urgente que de una vez por todas se rompan con esas prácticas nefastas que solo dañan a una sociedad ávida de paz, tranquilidad, verdadera justicia y concordia.

Porque de seguir así las cosas, las nuevas generaciones seguirán creciendo pensando que quien obra mal no tiene castigo, y menos si tiene dinero o amigos que puedan echarle la mano cuando quieran incriminarlo. Esta justicia con tufo a impunidad que estamos viviendo lo único que provoca es que más gente quiera delinquir, provoca más violencia, más delitos y burla a nuestras instituciones.

Por ello siempre es bueno recordar las sabias palabras de un gran hombre como lo fue Martín Luther King, quien alguna vez dijo: ´Cualquiera que acepte pasivamente el mal está igual de implicado en él, como el que ayuda a perpetrarlo. Quien acepta el mal sin protestar en su contra, en realidad está cooperando con él´.

PARA CERRAR

Se lee seguido en las redes sociales cuando un delincuente grande sale de la cárcel limpiecito: ´no fuera una señora robando unos pañales o leche para su bebé en una tienda departamental porque hasta cadena perpetua le dan´.

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